José Benlliure Gil
(1855-1937)


Manuela García

Centro del Carmen. Hasta 31 de agosto 

El siglo XIX fue para el arte valenciano un periodo de fecunda producción  repleto de personalidades de primera magnitud lo que ha hecho que se le califique como  "el nuevo siglo de oro de la pintura valenciana". Esta escuela se asienta principalmente en la obra de cuatro artistas: Francisco Domingo, Ignacio Pinazo Camarlench, José Benlliure Gil y Joaquín Sorolla. Casi todos utilizaron el gran lienzo para concurrir a los concursos, pero es en los pequeños formatos donde consiguen los mejores logros en la captación instantánea y lumínica de las cosas, desarrollando una peculiar técnica que en algunos casos parece tener como resultado un aspecto abocetado o inconcluso.

José Benlliure y Gil nació en el barrio de Cañamelar en el seno de una familia de amplia tradición artística -sus hermanos fueron el escultor Mariano Benlliure y el pintor Juan Antonio Benlliure- y se formó como pintor bajo la dirección de Francisco Domingo. En 1872 consiguió una beca de la Diputación de Valencia y marchó a Roma donde, influenciado por los consejos de Doménico Morelli, abandono la pintura de género que había cultivado hasta aquel momento, dedicándose a la temática religiosa. A partir de un viaje realizado a Tánger en 1897 sus cuadros adquieren más luminosidad y una mayor aproximación al impresionismo.  Logró un estilo personal pudiendo tratar tanto temas sencillos como grandiosos y su pintura costumbrista representa un testimonio de la Valencia de su época. Un trabajo que le dio muy buenos resultados fue la combinación de lo costumbrista con lo religioso, plasmado en obras como Oyendo misa (Rocafort). Al igual que muchos artistas de la época, trató los temas de monaguillos y el retrato de personajes eclesiásticos. Otra faceta de Benlliure es la de tomar personajes y lugares de su entorno familiar, Retrato de María o Mi jardín, en los que transmite una pintura de gran frescura y colorido. Perteneció a la Academia de San Fernando (Madrid), San Lucas (Roma), San Carlos (Valencia), Brera (Milán) y Munich. En 1901 asumió la dirección de la de Bellas Artes de España en Roma.

Ahora se presenta esta exposición que trata de recuperar la figura de este artista mostrando la amplitud de registros y temáticas de sus pinturas a través de más de un centenar de obras, algunas mostradas al público por primera vez. Los cuadros se han organizado en cuatro áreas temáticas: género y pintura religiosa; retrato y costumbrismo; orientalismo y pintura fantástica; y otras obras de pequeño formato entre las que se encuentran dibujos y acuarelas. Como curiosidad habría que destacar la recuperación del cuadro Tierra que se creía perdido y que se ha encontrado en la trasera de otro cuadro perteneciente a una colección particular titulado Brujas.